04 junio, 2008

Agua

Ubicado en el borde de un cinturón desértico, Israel siempre ha sufrido de escasez de agua. Descubrimientos arqueológicos revelan que miles de años atrás los habitantes de la región ya se preocupaban por la conservación del agua, como lo demuestran una variedad de sistemas destinados tanto a juntar y almacenar el agua de lluvia como a transportarla de un lugar a otro.
El total anual de recursos hídricos renovables asciende a cerca de 1.700 millones de metros cúbicos, de los cuales alrededor del 65% se usa para la irrigación y el resto para propósitos urbanos e industriales. Las fuentes de agua del país incluyen el río Jordán, el Lago Kinéret, y unos pocos ríos pequeños. Se utilizan también fuentes naturales y reservas de aguas subterráneas, cuya explotación es controlada para impedir su agotamiento y el aumento de su salinidad. Habiéndose explotado al máximo todas las fuentes de agua dulce, se están desarrollando métodos para aprovechar recursos hídricos marginales, por medio del reciclaje de las aguas servidas, la siembra de nubes y la desalación del agua de mar.

El Acueducto Nacional
Para superar desequilibrios regionales en la disponibilidad de agua, la mayor parte de las fuentes de agua dulce del país se han unido en una red integrada. Su arteria principal, el Acueducto Nacional, finalizado en 1964, transporta el agua desde el norte y el centro, por medio de una red de gigantescas cañerías, acueductos, canales abiertos, reservorios, túneles, represas y estaciones de bombeo, al semi-árido sur.

(Fuente: www.mfa.gov.il)

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