Segundo, las elecciones en Israel serán nacionales, esto significa que todo el Estado de Israel -al igual que en Holanda- se considera una sola zona de votación. En las elecciones parlamentarias de Argentina, por ejemplo, se divide el mapa electoral según las distintas provincias. En Israel hay propuestas de modificar la ley electoral implantando un sistema de votación zonal para que los electores tengan un mayor contacto con sus candidatos, o bien una mezcla entre votaciones nacionales y zonales para mantener cierto equilibrio. Aún así, Israel es considerada como un solo distrito electoral.
Tercero, las elecciones en Israel son directas, ya que los ciudadanos votan directamente a sus representantes. No se vota a un cuerpo de representantes que elegirá a los diputados sino que el elector vota a una lista ya preparada de candidatos.
Cuarto, las elecciones en Israel son secretas, para poder asegurar que las elecciones sean libres. Al elector se le concede privacidad para emitir su voto en un sobre oficial y cerrado. El diputado Shmuel Plato-Sharon fue encarcelado por sobornar votantes en las elecciones de 1977, infringiendo el principio de votaciones secretas.
Quinto, las elecciones en Israel son no obligatorias. Si un ciudadano no desea votar no vota, sin peligro a ser castigado por la ley. Aún así, es sorprendente que el porcentaje de voto en las elecciones suele rondar entre el 75% y 80% del total del padrón electoral, teniendo en cuenta que un porcentaje relevante del electorado israelí vive en otros países y no llega a votar en las elecciones.
Sexto, las elecciones en Israel son proporcionales. Cada lista de candidatos recibe el derecho a obtener la cantidad de diputados acorde al porcentaje de la totalidad de los votos emitidos. Así, si el 50% de los que votaron eligieron al partido político Agudat Israel, este partido obtendrá 60 bancas en la Kneset. Un partido que recibe un total de votos menor al 1.5% del total de los votos, los pierde, y son redistribuidos como explicaremos más adelante.
Séptimo, las elecciones en Israel son igualitarias. Este punto requiere una doble explicación. Por un lado significa que todos los votantes son iguales y cada individuo tiene el mismo peso al emitir su voto. Por otro, también significa que existe la igualdad para ser elegido. Según lo establecía la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, podían recibir apoyo financiero del Estado todos los partidos políticos con diputados en la Kneset. El abogado Bergman apeló a la Suprema Corte de Justicia argumentando que de esta forma se le quitaba a los partidos nuevos la posibilidad de contar con apoyo económico para realizar sus campañas proselitistas, por lo que tendrían menos posibilidades de ser elegidos. Esto dañaba el principio de igualdad para ser elegido. Además, esta ley había sido aprobada por mayoría simple cuando el artículo cuarto de la Ley Fundamental Kneset dice que para cambiar el principio deben estar de acuerdo por lo menos 61 diputados (blindaje) y esta situación no se dio. La Suprema Corte de Justicia aceptó la queja del abogado Bergman declarando ilegal la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, ley que fue modificada y aprobada nuevamente en 1973. Con la nueva ley también se apoyaría a los partidos nuevos.
DERECHO A VOTAR Y SER VOTADO
Con respecto al derecho a ser elegido, existen dos requisitos indispensables: la edad (21 años) y ser ciudadano israelí. En este caso, el Poder Judicial no ha formalizado indicaciones acerca de a quién se le debe denegar el derecho a postularse, sin embargo existen algunas limitaciones escritas en la Ley Fundamental Kneset de 1958. Ante todo, en caso de que el candidato posea doble ciudadanía y su país le permita renunciar a ella, debe hacerlo para poder postularse. En caso de no poder, debe convencer al Secretario General de la Comisión Electoral que hizo lo necesario para renunciar a dicha ciudadanía. Sumado a esto, hay funcionarios como el Presidente del Estado, los Rabinos Principales de Israel, el Comandante en Jefe del Ejército, los rabinos en funciones, oficiales definidos por la ley, el Contralor del Estado, que no pueden postularse a la Kneset.
En el ámbito individual, existe otra limitación para poder postularse. En caso de ser condenado a prisión por el lapso de por lo menos 5 años bajo la acusación de violar la seguridad nacional y de traición, el candidato debe esperar otros cinco años para poder postularse a la Kneset. La ley es liberal en extremo ya que no prohíbe el derecho a postularse, incluso a personas que han cometido faltas muy graves.
A nivel partidario, la Kneset decidió en 1985 reformar la Ley Fundamental y establecer límites para la postulación de partidos políticos. Según las nuevas indicaciones, el partido político debe aceptar al Estado de Israel como estado del pueblo judío y democrático, no puede servir de base para actos delictivos y no le está permitido promover el racismo. Según establece la Ley Electoral, la Comisión Electoral deberá decidir si un partido político infringe o no estas indicaciones. Las reformas recién citadas son un intento de defender a la democracia de partidos que utilizando dicha democracia intentan corroer y destruir al sistema.
Basándose en estas limitaciones, la Comisión Electoral decidió en vísperas de las elecciones de 1988, impugnar la lista Kaj del rabino Meir Kahana por considerar que ésta promovía el racismo, y la árabe Lista Socialista por considerar que negaba la existencia del Estado de Israel.
LAS ELECCIONES
Las elecciones para la Kneset se realizan cada cuatro años, duración de una cadencia parlamentaria, desde el momento que asumen los diputados sus funciones hasta que son suplantados por una nueva Kneset. Existe la posibilidad disolver el parlamento por orden del gobierno, y también por decisión de los mismos diputados, quienes pueden dictar una ley que disuelva la Kneset llamando de esta manera a elecciones adelantadas. También existe la posibilidad de que se dictamine una ley por la cual se retrasa la disolución de la Kneset. En 1973 se decidió disolver la Kneset con un retraso de dos meses, debido a la Guerra de Yom Kipur. En 1992, cuando estaba por terminar la doceava Kneset, los diputados decidieron dictaminar una ley para adelantar las elecciones. Dichas elecciones debían realizarse el 3 de noviembre de 1992 pero se realizaron el 23 de junio de ese año. Hasta el 2002, sólo seis elecciones se realizaron una vez cumplidos los cuatro años que dura la cadencia parlamentaria.
Las elecciones son organizadas por el Ministerio del Interior, y supervisadas por una secretaría especial llamada "Comisión Electoral Central" (Vaad HaVejirot HaMerkazit), compuesta por representantes de los partidos políticos existentes en el parlamento, presididos por un juez de la Corte Suprema de Justicia o por un ex-juez de dicha corte. La Comisión Electoral Central debe aceptar las listas partidarias, recibir de cada partido un depósito bancario que será devuelto en caso de acceder al parlamento, controlar que no haya fraude electoral, etc.
Todo partido político que desee postularse para la Kneset debe presentar ante la Comisión Electoral Central una lista de 120 candidatos como máximo adjuntando una carta de cada candidato en la cual éste acepta que lo postulen. Las listas nuevas, que carecen de diputados en la Kneset, deben además presentar una lista de 1.500 firmas, y además depositar una suma de dinero como ya hemos señalado.
Cada lista política debe decidir una o unas letras que la identifiquen en la boleta de votación. Estas letras deben ser aprobadas por la Secretaria Electoral Central, y los partidos más antiguos tienen prioridad para elegir sus siglas. Por ejemplo, el partido Likud tradicionalmente se presenta a elecciones con la sigla Majal, que significa Majané Leumí, Bloque Nacional. El Partido Laborista utiliza las letras de la palabra Emet, Verdad.
Los partidos políticos pueden realizar actos o acciones proselitistas hasta un día antes de los comicios, hasta las siete de la noche. En el día de la elección, está totalmente prohibido realizar cualquier acto proselitista, incluso felicitar, insultar o cualquier muestra de aprobación o rechazo hacia la persona que va a emitir su voto.
Cada partido político recibe un horario televisivo determinado donde puede exponer sus ideas. El partido político sólo puede utilizar este horario. La distribución de los tiempos de transmisión depende de la cantidad de diputados que tenga el partido en la última Kneset. Los nuevos partidos también reciben su espacio televisivo mínimo.
La propaganda política se realiza en televisión y además se invierten muchos esfuerzos en campañas electorales en diarios, propaganda gráfica, calcos, etc.
El estado distribuye dinero entre los partidos políticos para que puedan costear la propaganda proselitista. Cada partido recibe dinero según la cantidad de diputados que obtuvo en la última Kneset. Los partidos políticos nuevos también reciben dinero.
El día de la elección es considerado feriado aunque los medios de locomoción y las oficinas públicas trabajan para asegurar que cada ciudadano pueda votar. Las urnas, en las ciudades medianas y grandes, están abiertas desde las 7 de la mañana hasta las 22 horas.
(Fuente: Hagshamá)
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